“El ritmo de los cibertaques patrocinados por los Estados-nación ha escalado al punto de que ahora hay efectivamente un combate constante en el ciberespacio sin significativas consecuencias para el atacante”, agrega.
Las observaciones en el último año muestran una “convergencia” de gobierno y cibercriminales, según el informe, que señala actividades en China, Rusia, Irán y Corea del Norte.
Los países usaron cibercriminales motivados económicamente como “fuerza multiplicadora”, aprovechando su experticia para jaquear.
“También hemos visto cambios rápidos en las tácticas de la guerra híbrida, con intentos de gran alcance para interferir en elecciones democráticas y un aumento de ataques ransomware y fraude financiero en todo el mundo”.
“La accesibilidad generalizada a herramientas de IA generativa sumada a importantes acontecimientos geopolíticos ha creado un entorno propicio para las operaciones de interferencia de Estados-nación en tiendas de alto riesgo”, detalla el texto.
Corea del Norte ha “borrado la línea” entre cibercrímenes y ciberespionaje, con la ONU estimando que el país ha robado más de 3.000 millones en criptomonedas desde 2017, detalla el reporte.
Fuente: Agencia France-Presse

