Cruz Jiminián da primer picazo para construcción del “Hospital de la Dignidad”
El centro ofrecerá cuidados paliativos a pacientes con enfermedades terminales y comenzará con unas 30 habitaciones, con planes de ampliación.
SANTO DOMINGO.- El doctor Félix Antonio Cruz Jiminián dio este jueves el primer picazo para la construcción del “Hospital de la Dignidad”, un centro especializado en cuidados paliativos que busca ofrecer atención médica, acompañamiento y condiciones dignas a pacientes con enfermedades terminales.
La obra, que será levantada en un terreno ubicado en la carretera al Batey Bienvenido, en Santo Domingo Oeste, procura brindar asistencia a personas que, debido a la etapa avanzada de sus enfermedades, son enviadas a sus hogares sin los recursos necesarios para afrontar sus últimos días.
Cruz Jiminián encabezó un acto, donde explicó que la iniciativa responde a un sueño que mantiene desde hace más de tres décadas y que surgió de su experiencia atendiendo a pacientes terminales que no encuentran espacios adecuados para recibir cuidados paliativos.
“Hace más de 30 años tuve un sueño que siempre quise hacerlo realidad y cada día penetra en mí, pero que hoy comienza a cumplirse. Me refiero a un espacio para cuidar a aquellos pacientes que en su etapa terminal desde centros de salud los envían a morir a sus casas”, manifestó.
El médico sostuvo que el proyecto está dirigido especialmente a personas de escasos recursos que padecen enfermedades como cáncer, tumores cerebrales y esclerosis múltiple, entre otras condiciones en las que ya no existe una posibilidad de curación, pero sí pueden recibir cuidados para aliviar el dolor y mejorar su calidad de vida.
“En este hospital, lamentablemente, de aquí vamos a ir a la capilla que tienen las hermanas y de aquí a su hospitalidad primaria. Aunque se vea triste y mejor decirlo, porque son los pacientes en eternidad y terminada. La dignidad es un derecho inalienable de cada ser humano cuando nace y que nunca más se pierde”, expresó Cruz Jiminián.
El fundador de la Fundación Cruz Jiminián cuestionó las diferencias que enfrentan los pacientes terminales dependiendo de sus posibilidades económicas y afirmó que el centro pretende contribuir a reducir esa brecha.
“En medicina, los que pueden, sí son diferentes a los que no pueden. Eso se acabó. Aquí van a venir los más pobres de todos los hospitales del país”, aseguró.
Un espacio para aliviar el sufrimiento
Cruz Jiminián explicó que el Hospital de la Dignidad comenzará con entre 30 y 40 habitaciones individuales, cada una con baño, área para el paciente y un espacio para que sus familiares puedan acompañarlo durante sus últimos días.
“Va a haber un pasillo a lo largo, dos enfermeras constantemente patrullando cada paciente”, detalló, al explicar parte del modelo de atención que se pretende implementar.
Indicó que el propósito no será curar a los pacientes, sino ofrecerles cuidados paliativos, controlar el dolor y garantizarles acompañamiento médico y humano.
“Aquí nadie viene a curarse. Pero sé que van a pasar muchos milagros. Aquí es donde vendrá la persona a morir”, sostuvo.
Añadió que los pacientes podrán recibir medicamentos para el control del dolor, así como oxígeno y otros cuidados básicos cuando sean necesarios.
“Son pacientes que vienen a darse el amor, cariño, a poner un contacto con Dios y que cuando tengan un dolor infernal se les pueda poner un fentanilo, una morfina y que mueran con dignidad”, manifestó.
El proyecto contempla ampliar progresivamente su capacidad hasta alcanzar entre 200 y 300 cabañas, dependiendo de los recursos disponibles y del crecimiento de la iniciativa.
Buscan apoyo para completar la obra
Cruz Jiminián informó que la construcción tendrá un costo aproximado de RD$90 millones y llamó a empresas, instituciones y personas particulares a sumarse al proyecto mediante aportes económicos o materiales.
Precisó que hasta el momento han recibido una donación de US$100,000 de Felipe Ángel, además de otros aportes destinados a la construcción.
“Quiero decir que el señor Felipe Ángel, que dio los 100 mil dólares. Una joven, Raulina Montero, dio 5 mil pesos. Ese es el dinero que contamos hasta hoy”, indicó.
También anunció una contribución de US$10,000 realizada por Ramón Abreu, así como una donación de materiales de construcción de Cementos y Blocks Rodríguez, consistente en 2,000 fundas de cemento y 12,000 bloques.
“Tenemos los bloques, el cemento y mucha gente que se va a unir aquí a trabajar voluntariamente”, expresó.
El médico explicó, además, que el proyecto cuenta con el respaldo de instituciones que contribuirán con servicios y suministros.
“Tenemos convenio con una fundación, puerta con puerta, Fundación Merced. Ellos tienen equipo de rayos X, sonografía, laboratorio y todas las especialidades que llevaremos al paciente allá o ellos vienen aquí”, explicó.
Asimismo, señaló que una institución norteamericana con la que mantiene vínculos de colaboración desde hace más de dos décadas ha ofrecido medicamentos y materiales para apoyar el funcionamiento del centro.
Alimentación y personal médico
Cruz Jiminián informó que el hospital también contará con apoyo para la alimentación de los pacientes a través de los Comedores Económicos, institución que, según explicó, durante años ha colaborado con sus iniciativas sociales.
Sobre el personal que prestará servicios en el centro, indicó que se contempla la participación de médicos y enfermeras, incluyendo personal que podría ser designado con apoyo de las autoridades sanitarias.
El médico recordó que la idea del hospital nació de su contacto frecuente con pacientes en fase terminal y de las condiciones desiguales en las que muchas familias enfrentan ese proceso.
“He visitado pacientes con una habitación con aire acondicionado, con una cama clínica moderna, con un colchón, con pañales, con dos enfermeras, un médico para actuar, oxígeno en cantidad”, relató.
En contraste, señaló que otros pacientes de escasos recursos enfrentan grandes dificultades para recibir cuidados básicos en sus hogares.
“¿Y esos pacientes, si tienen hambre y no pueden ingerir, se alimentan con un Levin? Si se están orinando y no pueden, les ponen una sonda. Si se están asfixiando, les ponen oxígeno. Y cuando tienen ese dolor infernal, hororizante, inexplicable, sus familiares sufren más que ellos”, afirmó.
Cruz Jiminián consideró que la falta de recursos económicos no debe determinar las condiciones en que una persona enfrenta los últimos momentos de su vida.
“Nosotros no vamos a alargar la vida a ningún paciente de acá. Les vamos a mejorar la calidad de vida para que aún sean torturados. Ese es el sentido”, explicó.
Un proyecto construido con apoyo colectivo
El doctor Luis Antonio Cruz, hijo del fundador, destacó que la iniciativa parte de una necesidad concreta y busca establecer un espacio donde los pacientes y sus familiares puedan encontrar atención y acompañamiento durante una de las etapas más difíciles de una enfermedad.
“Cuando hablamos de cuidado paliativo no hablamos solamente de medicina, hablamos de seres humanos, hablamos de padres, madres, hijos, hermanos y familia que necesitan saber que en uno de los momentos más difíciles de su vida no estarán solos”, expresó.
Luis Cruz llamó a la ciudadanía, empresarios e instituciones públicas y privadas a respaldar la construcción del centro.
“Este sueño no lo hace posible una sola persona, lo hacen posible los amigos que creen, los empresarios que aportan, las instituciones públicas y privadas que dicen presente y todas las personas que entienden que esta causa está por encima de cualquier interés particular”, sostuvo.
De su lado, el doctor Julián Rodríguez, quien estará al frente del nuevo centro, calificó como un honor y una responsabilidad asumir la dirección del proyecto y destacó la importancia de los cuidados paliativos.
“Puede llegar un momento en que no podamos curar una enfermedad, pero siempre podemos aliviar, acompañar y cuidar. De eso se trata la medicina paliativa, y de eso se trata el Hospital de la Dignidad”, afirmó.
Cruz Jiminián agradeció a las personas e instituciones que han respaldado la iniciativa y reiteró su llamado a continuar sumando voluntades para hacer realidad el proyecto.
“Recuerden que sin el apoyo de ustedes esto no es posible”, concluyó.
Fuente: Expresión Libre

